Norberto Fernández L.

FM 101.9 SONIX / Radio Rivadavia  

Columna Nº 34 del escritor Norberto Federico Fernández Lauretta                  

Programa “Puerta abierta al arte”/ Lía Accetta - Sábado 19 de diciembre de 2009

La Sociedad Argentina de Escritores – S.A.D.E. Seccional Provincia de San Luis autoriza su libre circulación y reproducción      Deberá mantenerse la integridad del texto y mencionar su autor y la fuente (FM Sonix-Radio Rivadavia)

La primera parte de esta columna es un mensaje válido a los socios de nuestra seccional SADE Provincia de San Luis; la última parte, uno de reflexión y moraleja.  

Cerramos así el ciclo 2009:    

En Argentina los indicios de un futuro mejor suelen tornarse efímeros, pero el nuevo año mostrará un Congreso de la Nación con importantes remplazos y nuevas energías. Es algo positivo y ya tuvimos anticipos. También hay cambios de algunos funcionarios. Lo mismo está ocurriendo en San Luis, con la diferencia que tenemos mejores perspectivas a futuro, a pesar de la crisis.

Hay algunos asuntos pendientes cuyo tiempo ha llegado y no se puede marchar a contramano de un proyecto mayor que nos convoca y es claro.

Lo dicho es en el orden público, pero aplicable también a la dirigencia de nuestra institución, la Sociedad Argentina de Escritores –S.A.D.E. Seccional Provincia de San Luis, asociación civil, cuyas Primeras Jornadas de Literatura y Educación a Distancia de la Provincia de San Luis, públicamente reconocidas como exitosas, tuvieron –y se hizo saber a priori a todos nuestros socios y Comisión Directiva– el marco propicio para despedir el año, hacer autocrítica y proyectarnos al 2.010 con actividades conformes al Estatuto Social.

Así lo hicimos, y fue en La Carolina, en el Museo de la Poesía Manuscrita “Juan Crisóstomo Lafinur”, nuestro domicilio legal.

Se realizó con los miembros presentes, porque las cosas se hacen con quienes están, aunque me hubiera gustado ver mayor respuesta en algunos miembros titulares.

La oportunidad la tendrán en marzo, nuevamente en La Carolina –porque es  nuestra casa–, cuando se haga la Asamblea Anual Ordinaria y Extraordinaria, con convocatoria conforme a la Ley, y se presente la Memoria y Balance del ejercicio 2009 para su tratamiento, se incorpore un anexo al Estatuto Social, que permita a cada filial que se inaugure, designar dos socios para ingresar de Hecho y de Derecho –uno titular y otro suplente– como vocales de la Comisión Directiva de la seccional, que se renovará parcialmente y se instaurarán nuevos cargos y subcomisiones, conforme a la necesidad de este nuevo período de crecimiento y los que le sucedan de consolidación.

También se tratará la postergada firma del Acta Constitutiva de la SADE Filial “San Luis y Sierras” y de otras filiales que están en formación, comenzando a trabajarse con la refundación de la SADE Filial Villa Mercedes.

(Breve cortina musical)       

Debe tenerse claro –para ello se envía a cada socio nuevo el Estatuto Social– que la seccional provincial tiene una función, en tanto la filial cumple otra.

La seccional tiene el proyecto mayor y global, y en él está inserta cada una de las filiales, que son parte, como todos los asociados. Esto no es desconocido por ningún miembro de nuestra Comisión Directiva.  

Podrán pensar ahora que esta dirigencia de la Sociedad Argentina de Escritores – S.A.D.E. Seccional Provincia de San Luis se toma las cosas muy en serio… y estarán en lo cierto.

(Breve cortina musical)       

Los primeros tiempos son siempre los más difíciles.

De cómo sean los siguientes dependerá de mí, principalmente; y de ustedes, si me acompañan.  Hubo vallas, lo saben, que me obligaban a saltar más alto.  Nadie es profeta en su tierra y he vivido experimentándolo como escritor, pero les aseguro que estando en La Carolina he sentido la influencia del joven Lafinur, el rebelde con causa, y “El Señor de las Ideas” –como le llamó el historiador José Villegas, nuestro flamante consocio que nos honra– en su disertación y en el subtítulo de su libro.

(Breve cortina musical)       

La dirigencia de la Sociedad Argentina de Escritores – S.A.D.E. Seccional Provincia de San Luis, que nombra, habilita y nuclea a todas las filiales de nuestra provincia, como su administrada (e-learning) Escuela de Narrativa y Guión de Cine-SADE  está en constante desplazamiento.

De pronto se reúne en el Club Social Mercedes, como en La Casona de Concarán, o en la Casa del Poeta en Villa de Merlo, o en la Escuela Manuel Láinez de Fortuna, o en El comedor de Púntero en Quines, o en el Salón Azul de la Legislatura Provincial; no importa donde, en este transcurrir nómada que contempla su Estatuto Social, en tanto cumpla sus objetivos sociales y educacionales, y las filiales tengan una dirección y sitio estable para sus reuniones.

(Breve cortina musical)       

No es cierto que esta seccional (y de hecho la Escuela de Narrativa y Guión de Cine, primera experiencia documentada en educación a distancia de la provincia de San Luis) no tenga un lugar físico como sede social. El mismo le fue ofrecido a su fundación por el Gobierno de la Provincia de San Luis y lo aceptamos. Es el Museo de la Poesía Manuscrita “Juan Crisóstomo Lafinur”, en La Carolina. Luego lo ratificó y legalizó el Gobierno de San Luis por Resolución Nº 347 del 27 de agosto de 2009, al otorgarnos  la Dirección de Constitución y Fiscalización de Personas Jurídicas, Cooperativas y Mutuales, la Personería Jurídica con ese domicilio legal.

Por lo tanto, nuestros socios de toda la provincia de San Luis (que ya rozan los 200 y la lista está en ascenso), tienen su casa en el Museo de la Poesía Manuscrita “Juan Crisóstomo Lafinur” de La Carolina; y el mismo está en un valle rodeado de montañas, con el cerro Tomolasta en la zona más alta de la provincia de San Luis.

Sabemos entonces de cuestas arriba. Andar por el llano es muy sencillo, y nunca fue ciencia el camino fácil. Ciencia es escalar la montaña; y escalar no es sencillo, es fatigarse, es esforzarse. Las pendientes hacia arriba son difíciles, hacia abajo, fáciles. Pero el triunfo está justamente arriba.   

(Breve cortina musical)         

Fue un año difícil, pero de luchas y de logros; y en los tiempos que se viven, ningún gobierno puede, con buen criterio, prometer otra cosa a una ONG como la nuestra, con menos de dos años de actividad.

Primero demostremos que somos eficaces y cumplimos una función importante dentro la sociedad sanluiseña y especialmente en los sectores más imperativos; después tendremos la ayuda necesaria, porque no querrán perdernos, como se perdieron antes las filiales SADE de nuestra provincia. Hoy tenemos una seccional fuerte, reconocida y respetada por nuestros pares en todo el país, con quienes mantenemos las mejores relaciones, y nos respalda la SADE nacional. 

Doy la bienvenida al ruedo a la nueva filial Concarán – La Casona, a su presidente, Dr. Roberto Armando Fernández, a su Comisión Directiva y a sus socios, quienes estuvieron mayoritaria y ejemplarmente presentes en las jornadas y en la Colación de Grados de la Escuela de Narrativa y Guión de Cine/SADE en La Carolina.

Ahora concluiré mi columna, la última del año, con reflexiones por la proximidad de las fiestas y el Adviento.

(Breve cortina musical)       

Estamos próximos a vivir una vez más, dos mil nueve veces ya, las tradicionales fiestas de Navidad y Año Nuevo. Fiestas universales, trascendentes. Desde siempre y en esta época, la magia nos invade el alma; aunque antes y después, como magia que es, la vemos desaparecer.

Luego de un año muy difícil, los comercios se preparan para recibir más visitas, con buenas ondas, y, con ello, mayores ventas y la posibilidad de iniciar el 2.010 más tranquilos. Las principales arterias comerciales de nuestras localidades, como los modernos hipermercados de las ciudades, comienzan a verse más poblados de gente, viendo vidrieras, haciendo compras, o simplemente paseando. Es como si todos los habitantes nos dispusiéramos a hacer un viaje maravilloso. Amigos que se reencuentran después de doce meses, donde el terruño y las visitas a sus familiares los junta. Hombres y mujeres que durante todo el año permanecieron con el entrecejo arrugado, dominados por sus grandes y pequeñas pasiones mundanas, por sus grandes y pequeños problemas, severos para juzgar al prójimo y descontentos consigo mismos, de pronto despiertan con otro espíritu, serenos y cordiales. Con menos hipocresía. Pareciera que el destino les ofrece, desde ese momento, un horizonte nuevo, lleno de luz y bonhomía. Por más que algunos coterráneos esperen más justicia para sus causas –y me incluyo–  o alguna vindicación para sus vidas, comenzamos a ver que, a pesar de los embates, en San Luis se respira un aire diferente, sano; y pensamos en nosotros, comenzamos a querernos más y a vivir más a la familia, a nuestros vecinos, a los amigos.

Nuestro estado de ánimo tiende a mejorar y nos muestra posible lo deseado. La esperanza renace.

(Breve cortina musical)       

En los hombres y mujeres de todos los días, los profesionales, los obreros, la gente ilustrada y la gente común, parecieran aflorar sentimientos que se mantenían ocultos, como si emergiesen del fondo del alma y se tradujeran en actos de nobleza y generosidad.

La mano cordial busca hoy la consecuencia que produce el encuentro de la mano del que, hasta entonces, quizá se tenía por mal vecino.

¿En virtud de qué magia se ha depuesto, de pronto, rencores, ambiciones y egoísmos? ¿Qué milagro ha hecho revivir la canción dormida y olvidada? ¿En qué horizonte nace esa luz que invade ahora los recodos más oscuros del alma, para iluminar el paisaje de una realidad que permanecía envuelta en tinieblas? ¿Cómo se interpreta esta metamorfosis? ¿Es la magia navideña? ¿Qué nos invade el alma para esta época, pues espera estos días de diciembre para hacernos decir a nuestros semejantes “les deseamos toda la felicidad del mundo”? Sabemos que es en estas fiestas cuando el ser humano arroja sus miserias y abre su alma a la comprensión del mismo. Es el breve lapso en que hacemos una pausa para erguirnos en plenitud de bondad, porque hemos descubierto una vez más y como todos los años, que la vida es una aventura maravillosa cuando nos damos sin cálculo, derribando muros, disipando nieblas y abriendo caminos. 

(Breve cortina musical)       

Pero, aunque el 2.010 imana su esperanza con fervor, los días de las fiestas y el brindis quedarán atrás. Nuestros pueblos y ciudades recobrarán su ritmo normal. La gente volverá a sumergirse en sus problemas, en sus preocupaciones; y es ahí cuando el saludo cordial y la sonrisa amplia vuelven a ser discretos, cuando no forzados. Se vuelve a la actitud de defensa. Todo lo arrastrará la bruma del tiempo, y con ella, nuestra canción interior y en muchos, sus esperanzas. Los muros volverán a elevarse fríos y rígidos. Reaparecerá la niebla en el horizonte, quizá más espesa que nunca, y los caminos se cerrarán como una frontera enemiga. Quienes creían, mágicamente, haber hallado la fórmula de su felicidad, la arrojarán al fuego de sus pasiones…

Pero si aprendimos la lección y ahí está el desafío, todos nuestros días deberán ser iguales en nuestro sentir y obrar. Entonces sí abriremos el corazón a nuestros semejantes, seremos tolerantes y generosos; y  volveremos  tender la mano cordial y franca. Esa fue mi anunciada moraleja.

Parece una utopía, pero es en la realidad del presente que se tejen las ilusiones que el ser humano necesita imperiosamente para tornar más amable su existencia, para justificar su tránsito por la vida. 

Les deseo felices fiestas y un año con mejores realidades. En febrero volveremos a encontrarnos. 

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